Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Joya es la fama para bien guardarla.
Iglesia, o mar, o casa real.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Amor de amos, agua en cestos.
Hablando la gente se entiende.
Todo va a parar al dedo malo.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Un muerto hablando de un ahorcao.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Al saber lo llaman suerte.
Más vale la sal, que el chivo.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Andar y callar, eso es negociar.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El que a burros favorece, coces merece.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
A la larga, todo se arregla.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Aire de Levante, agua delante.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.