Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Caballo bonito, corto y gordito.
El amor verdadero entra por el agujero.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Moza dominguera no quiere lunes.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Firma papel y te encadenarás a él.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
De refrán y afán pocos se librarán.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
A su tiempo maduran las brevas.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Gracias que hacen pero no la ven.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Al que le pique, que se rasque.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Esposa mojada, esposa afortunada
El que a feo ama, bonito lo ve.
Desdichas y caminos hacen amigos.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Son muchos los hijos del muerto.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Hay gustos que merecen palos.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Todo salto tiene riesgo.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Vino mezclado, vino endiablado.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Oír campanas y no saber dónde.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
El hábito no hace al monje.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.