Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Buena razón quita cuestión.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Mala noche y parir hija.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Amor de asno, coz y bocado.
Es más listo que el hambre.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El que tiene boca, se equivoca.
Donde va el perrito, va el gatito.
Ocio, ni para descansar.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Pase mayo, y pase pardo.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Dar una higa al médico.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Fingir ruido por venir a partido.
A la fuerza no es cariño.
A cada puerta, su dueña.
Casamiento malo, presto es concertado.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Deja que el buey mee que descansa.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Por la caridad entró la peste.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.