Por mucho pan nunca es mal año.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
De suerte contentos, uno de cientos.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
El que muda de amo, muda de hado.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Hombre intranquilo vale por diez.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Ni quito ni pongo rey.
La ingratitud embota la virtud.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Del trabajo nace el descansar.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Son como uña y mugre.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Ara bien y cogerás trigo.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Atrás viene quien las endereza.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Donde pan comes migas quedan.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Le puso el dedo en la llaga.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Cada burro apechuga con su carga.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Día vivido, día perdido.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Por el rastro se da con la liebre.