Otra cosa es con guitarra
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
La suerte no es para quien la busca.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Más enredado que un kilo de estopa.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Hortelano tonto, patata gorda.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Jamás se ha quedado el oro de ser robado.
Me cortaron las piernas.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Cantando se van las penas.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
El fraile, la horca en el aire.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Por unas saludes, no te desnudes.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
De Jaén, o fuleros o malajes.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.