El amor encogido en poco es tenido.
Rama larga, pronto se troncha.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
El borriquito delante, para que no se espante.
Oye primero y habla postrero.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Come santos, caga diablos.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Hijo de tigre: tigrillo.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Secreto a voces.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Darás con la cabeza en un pesebre.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
A la vejez aladares de pez.
A la par es negar y tarde dar.
Ron, ron; tras la capa te andan.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Desee bien, sea bueno.
Con chatos, poco o ningún trato.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Quiero ver si como ronca duerme.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Hablar por la boca del ganso.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Can que mucho lame, saca sangre.
Boca ancha, corazón estrecho.
Noviembre caliente, mayo helado.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
A buen hambre, no hay pan duro.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.