A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Beber, hasta la hez.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Llena o vacía, casa que sea mía.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El que la deba, que la pague.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Dios castiga, pero no ha palo.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
El que rompe, paga.
Tiene la cola entre las patas
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El que huye, obedece.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Buey suelto, rey muerto.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Ramal y bozal, para el animal.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Dios no se queda con nada de nadie.
El que bien vive, harto letrado es.