Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Contra gustos no hay nada escrito.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
El rico nunca está satisfecho.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
A mejor cazador se le va la paloma.
El que porfía mata venado.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Habla directamente al corazón.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Hablando nos entendemos.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Nuestro gozo en un pozo.
el fracaso es la madre del éxito.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Hasta los animales se fastidian.
Grandotas aunque me peguen.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Chilla más que un camionao é pollos.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.