Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Donde hay gana, hay maña.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Al tonto se le conoce pronto.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Baila más que un trompo.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Obra acabada, a dios agrada.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
A palabra necias, oídos sordos.
Abril concluido, invierno ido.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Rey determinado no ha menester consejo.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
La cabra siempre tira al monte.
Jugarse hasta la camisa.
Bien está lo que bien acaba.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Esquílalas pero no las desuelles
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
A tres azadonadas, sacar agua.
Cortesías engendran cortesías.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Cosa muy querida, presto perdida.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La caza y los negocios quieren porfía.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre