Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Las penas de amor las quita el licor
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Cada uno se rasca donde le pica.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Todas las cosas pasan como el viento.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El pobre de su pobreza no sale.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Lobos de la misma camada.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
En la variedad está el gusto.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
A casa nueva, puerta vieja.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
A tambor mayor, diana no.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Los justos pagan por pecadores.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Amor de niña, agua en cestillla.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Más sabe una suegra que las culebras.
El que primero se levanta primero se calza.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Una gran ciudad es un gran desierto.
El mono vestido de seda mono se queda
Al perro muerto, échale del huerto.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.