Donde dije digo, digo Diego.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Hijos y mujer añaden menester.
Bien ora quien bien obra.
Juramento, juro y miento.
El verano muere siempre ahogado
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Y vuelta la burra al trigo.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Pan con sudor, sabe mejor.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
El mandar no admite par.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
A catarro gallego, tajada de vino.
Zun de noche, se sube a un coche
Ante la duda, la más madura.
El solo querer es medio poder.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Quien ama, teme.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Esposa prudente es don de Dios.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
No sufras por calenturas ajenas.
Valentón y rufián, allá se van.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La Justicia entra por casa.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.