Más ven cuatro ojos que dos.
Al mal año, tarria de seda.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
La casa quemada, acudir con el agua.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Compañía de dos, compañía de Dios.
En la unión está la fuerza.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
No te alabes antes de que acabes.
Buena vida, arrugas tiene.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Cada uno canta como quiere.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Las boñigas de los caballos no son higos
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Junio brillante, año abundante.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Disfruta solo los placeres del momento.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Donde aprietan, no chorrea.
Nunca falta un borracho en una vela.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Para que no se espante el borrico por delante.
Al amigo, nunca lo pruebes.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Estás más perdido que un juey bizco.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Continua gotera orada la piedra.