Todos los caminos conducen a roma.
No te alabes antes de que acabes.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Contra gustos, no hay disgustos.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
En la unión está la fuerza.
Buena vida, arrugas tiene.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El muerto delante y la griteria atrás.
Cada uno canta como quiere.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Nunca falta un borracho en una vela.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Disfruta solo los placeres del momento.
Las boñigas de los caballos no son higos
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Donde aprietan, no chorrea.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Junio brillante, año abundante.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Para que no se espante el borrico por delante.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Estás más perdido que un juey bizco.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Vayan las verdes por las maduras.