Quien coma la carne, que roa el hueso.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
El ojo del amo engorda al caballo.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
La menta, el amor aumenta.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Puta en ventana, mala mañana.
Las apariencias engañan.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Zapato de ramplón, de larga duración.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Por donde pasa moja.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Lo raro es caro.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Es más puntual que un ingles.
Zurcir bien es más que tejer.
El que muda de amo, muda de hado.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Con solo honra no se pone olla.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Casa labrada y viña heredada.
Lo que está por pasar pasará.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
La boda de los pobres, toda es voces.
El que fía, salió a cobrar.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.