Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Juez mal informado, fallo desacertado.
Para los Santos, nieves en los cantos.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El jorobado no ve su joroba
Al hombre valiente, espada corta.
Araña muerta, visita cierta.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Ningún rencor es bueno.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Por la peana se adora al santo.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Una familia unida come del mismo plato.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
La larga visita la alegría quita.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Cada hombre deja sus huellas.
Hombre de buen trato, a todos es grato.