Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
La virtud en sí es un premio
Febrero, cebadero.
Lo que no se empieza no se acaba.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Casa de muchos, casa de sucios.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
A caballo nuevo jinete viejo.
A cabrón, cabrón y medio.
Dar carne al lobo.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Eso pasa en las mejores familias.
Andar y callar, eso es negociar.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El que no pierde, algo gana.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Lo robado no luce.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Jugar a las cartas vistas.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Todo tiene un fin.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Lo quiere como la mula a la carreta.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.