Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
A buen juez, mejor pastor.
Ve tu camino para no tropezar.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Escucha el viento... que inspira
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
La intención hace la acción
Buena carrera del buen caballo se espera.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Vale más ser ralos que calvos.
Si existe, se ve
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Esto es pan para tu matate.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Compuesta, no hay mujer fea.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
A caballo ajeno, espuelas propias.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Donde mores no enamores.
Limosnero y con garrote.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
El que siembra odio, cosecha tempestades.