Quien ama, teme.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Caridad con trompeta, no me peta.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Dar de comer al diablo.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Al desdén con el desdén.
Ahí está la madre del cordero.
El que la hace, la paga.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Amar a todos, confiar en nadie.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
No hay don sin din.
Que dulce queda la mano al que da.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
El que depende de otro come mal y cena peor.
A dos palabras tres porradas.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Cenó carnero y amaneció muerto.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
No muerdas la mano que te da de comer.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Ante la duda, abstente.
Tal para cual.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Ayudaté y serás ayudado.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Hebra larga, costurera corta.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
El que no te ama, burlando te difama.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.