Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Buena fama es buena cama.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Nadie da sino lo que tiene.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Bota vacía la sed no quita.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Ningún ladron quiere ser robado.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Bastante colabora quien no entorpece.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Unos por otros, la casa sin barrer.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Casado, pero no capado.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
A la hora mala no ladran los perros
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Un real de deuda, otro acarrea.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Buena vida si refrenas tu ira.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Muerto, ¿quieres misa?.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Con bondad se adquiere autoridad.
Aun el león se defiende de las moscas.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
El agua ni envejece ni empobrece.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
El uno por el otro la casa sin barrer.
El amo imprudente hace al mozo negligente.