Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Mujer que se queja, marido que peca
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Breve habla el que es prudente.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Los difuntos, todos juntos.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
La práctica hace al maestro.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Cólera de amantes resurgir del amor
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Aún no asamos y ya pringamos.
Al miedo plata; y al amor cariño.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
A palabras necias, bofetones.
Boca de miel y manos de hiel.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Ni agradecido ni pagao.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
A más oro, menos reposo.
Lo escaso es siempre lo más bello.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Ocasión llegada presto agárrala.
Más peligroso que mono con navaja.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Poco a poco llegaremos antes.
Quien lengua ha, a Roma va.