Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
La libertad vale más que el oro
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Taberna sin gente, poco vende.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El vino hace buena sangre
Tiene más dientes que una pelea de perros
Año nuevo vida nueva.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Antes doblar que quebrar.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Puerta de villa, puerta de vida.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
El más avisado cae.
Hombre canoso, hombre hermoso.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Después de un gustazo, un trancazo.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Bestia alegre, echada pace.
Buena razón quita cuestión.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Hacer oídos de mercader.
Cazador, mentidor.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
No lo hurta, lo hereda.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.