Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Sacar las castañas del fuego.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
La mentira nunca muere de vieja.
Tanto pedo para cagar aguado.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Del que jura, teme la impostura.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Chocolate que no tiñe, claro está
Mejor prevenir que lamentar.
Más vale loco que necio.
El que tiene tierra, tiene guerra.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Antes el golpe que el grito.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
A cada cajón, su aldabón.
Reino dividido, reino perdido.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
De veinte a sesenta, cornamenta.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Estos son polvos de aquellos lodos.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
En casa del herrero, martillo de palo.
Por San Andrés, corderillos tres.
Mano de santo cura como por encanto.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Casa de Dios, casa de tos.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.