Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Justo peca en arca abierta.
Favor con favor se paga
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Quien tuvo, retuvo.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Del ahogado, el sombrero.
Al buen callar, llaman Santo.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
El que guarda siempre encuentra.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Hijo descalostrado, medio criado.
A buen santo te encomiendas.
Más vale poco que nada.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
El que nada tiene, nada vale.
Sabe más que el tocino rancio.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Más vale bien amigada que mal casada.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
A consejo malo, campana de palo.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.