Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
O Corte o cortijo.
A tal casa, tal aldaba.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
A pan duro, diente agudo.
La admiración alaba, el amor es mudo
Al asno no pidas lana.
De casta le viene al galgo.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
El hablar mismo idioma.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
A pan ajeno, navaja propia.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
La confianza da asco
Al desganado, darle ajos.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Albacete, caga y vete.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Limando se consigue de una piedra una aguja
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Parejo como las calles de León.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Como el espigar es el allegar.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Hacer buenas (o malas) migas.
Proba varón, que primero es San Antón.
El abad canta donde yanta.
O todos moros o todos cristianos.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Tras el buen comer, ajo.
Un deber fácil no es un deber
Lengua malvada corta más que espada.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Freír todo el arenque para comer las huevas
Por San Antón, la gallina pon.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.