Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
El flojo trabaja doble.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Malos reyes, muchas leyes.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
De ninguno seas muy compañero.
Mala boca, peces coma.
No tocar pito.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Ante la duda, abstente.
La palabra emitida no puede recogerse.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Todo en exceso hace daño.
Los duelos con pan son menos.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Buena olla y mal testamento.
Orden y contraorden, desorden.
Mear sin peer, rara vez.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Criados, enemigos pagados.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Al dedo malo, todo se le pega.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Haces mal, espera otro tal.
El que se queja, sus males aleja.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Errar es humano.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Como pecas, pagas.
Con promesas no se cubre la mesa.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Lo que se da no se quita.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.