Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Llegar al humo de las velas.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
En la boda, quien menos come es la novia.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
La belleza más divina, también defeca y orina.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Planta y cría y tendrás alegría.
Mal se cuece olla que no se remece.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Regla y compás, cuanto más, más.
Comer verdura, y echar mala verdura.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
El casado casa quiere.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Donde pan comes migas quedan.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Males comunicados, son aliviados.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Cuervos vienen, carne huelen.
Necesitado te veas.
La lengua no tiene dientes, y más que ellos muerde.