Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Codicia mala, el saco rompe.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Amores y dolores quitan el sueño.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Donde va el perrito, va el gatito.
Iguales, como cabo de agujeta.
El que con locura nace, con ella yace.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Culo sentado, hace mal mandando.
Quiero ver si como ronca duerme.
Hijos casados, duelos doblados.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Can que mucho lame, saca sangre.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
La lengua queda y los ojos listos.
Llevar adarga para viivir vida larga.
La mano que no puedes morder, bésala.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Querer matar dos moscas de un golpe
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Estás entre la espada y la pared.
Ara bien y cogerás trigo.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Llamame tonto y dame pan.
La leche cocida, tres veces subida.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.