El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Dios castiga sin piedra ni palo.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Dame dineros y no consejos.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Con putas y bretones pocas razones.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Entre más apuro menos prisa.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Buen comer, trae mal comer.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
La suerte nunca da, solo presta.
Carne puta no envejece.
Dios castiga, pero no ha palo.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
O todos moros o todos cristianos.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Quiéreme poco pero continúa
Dios da pan a los que no tienen dientes.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
El hambre es el mejor cocinero.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.