Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Toda desgracia es una lección.
Boca seca hace bolsa llena.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El que presta no mejora.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Burro cansado, burro empalmado.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Dinero de canto, se va rodando.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Boca ancha, corazón estrecho.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Difama, que algo queda.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El hambre aguza el ingenio.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
La ley justa no es rigurosa.
El abismo lleva al abismo
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
La ausencia y la muerte mucho se parecen.