Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Pedir peras al olmo.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
El que ama, teme.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
La fantasía es el reposo del alma
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
El hablar, es más fácil que el probar.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Hay que hacer de tripas corazones.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Favor con favor se paga
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
A cautela, cautela y media.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Donde hay duda hay libertad.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Si las paredes hablaran.
Al dedo malo, todo se le pega.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.