Mucho apretar, listo aflojar.
Antes di que digan.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Quien ama, teme.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Al loco y al aire, darles calle.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Mira antes de saltar.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Oír como quien oye llover.
Volver a inventar la rueda.
A mucho hablar, mucho errar.
A cama chica, echarse en medio.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Saber cuántas son cinco.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Llenar el tarro.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Mira la peseta y tira el duro.