Madre holgazana cría hija cortesana.
La mala vida acaba en mala muerte.
Con buena polla bien se jode.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Pase mayo, y pase pardo.
Cuando dude, no saludes.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
El que tiene narices, no manda a oler.
¿Usted qué come que adivina?
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Se oye mal pero descansa el animal.
La sardina y el huevo a dedo.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Hacer de toda hierba un fardo.
Del agua fría el gato escaldado huye.
La lengua es el azote del culo.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Malos humores salen con buenos sudores.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
La madera que nace para cuñas no admite pulimento.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
De pena murió un burro en Cartagena.
Todos los caminos conducen a roma.
Navarro, ni de barro
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Júntate, que junto estabas.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
El vicio, saca la casa de quicio.
Agua vertida, mujer parida.
Roma, acuerdos y locos doma.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Quien siempre adula se quema las mangas
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
La lengua es el castigo del cuerpo.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Otoño entrante, barriga tirante.