Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
No tienes dedos para el piano
La cebolla engorda la polla.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Calles y callejas tienen orejas.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Es más el ruido que las nueces.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
No canta mal las rancheras.
Siempre hay un roto para un descosido.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Hay que poner tierra de por medio.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Dar palos de ciego.
Menos perro, menos pulgas.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Con el ingrato, no tengas trato.
Este batea y corre para tercera.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.