Mal está el ama, cuando el barbero llama.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Músico pagado no toca bien.
El cornudo es el último que lo sabe.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
El ternero recental no teme al tigre.
El llanto sobre el difunto.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
La lima, lima a la lima.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
El buey pace donde yace.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Perro no come perro.
Nunca falta un culo para un bacín.
Agua al higo y a la pera vino.
De la panza sale la danza.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Pecado callado, medio perdonado.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Más peligroso que chocolate crudo.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Entre pitos y flautas.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.