Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Nadie se alabe hasta que acabe.
A mala venta, mala cuenta.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
A caballo no hay ningún cuerdo.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Bebe y ata la bota.
Pon y te llamaran gallina.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Hambre matada, comida acabada.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Juego de bolos no lo entienden todos.
El ruin calzado sube a los cascos.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Antes di que digan.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Casamiento malo, presto es concertado.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
El que pega primero pega dos veces.
A cada santo le llega su día.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Quien lo comió aquél lo escote.
Las palabras se las lleva el viento.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
En tiempo de verano, el capote con su amo.