Hijo no habemos y nombre le ponemos.
La mujer y la vaca, con día para casa.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Ara bien y cogerás trigo.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Ir de trapillo.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
A una bola no se le puede sacar punta.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Amor comprado, dale por vendido.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
Porfía mata venado, que no venablo.
La palabra emitida no puede recogerse.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Casado, pero no capado.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.