Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
El vino puro dirá quién es cada cual.
No hay albarda que le quede bien.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Pan ajeno, caro cuesta.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Están cortados por la misma tijera.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Sacar la brasa con la mano del gato.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Guardia viejo no cae en gancho.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Nada contra la corriente.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Juego y paseo, solo para recreo.
Así se mete, como piojo en costura.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Como buscar una aguja en un pajar.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Carne a carne, amor se hace.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.