Mujer casada, casa quiere.
Hazte la fama y échate a la cama.
¿Si un mono está entre los perros, por qué no aprenderá a ladrar?
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Con pan, hasta las sopas.
Las penas con pan son buenas.
El de las piedras hace pan.
A escote, no hay pegote.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
A donde va encuentra un problema
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Racimo corto, vendimia larga.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
El que no se consuela es por que no quiere.
El oro legítimo no teme al fuego.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Nada con nada, total nada.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
En caliente ni se siente.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Al engaño, con engaño.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Favores en cara echados, ya están pagados.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El que no cae no se levanta.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.