Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
El ignorante al ciego es semejante.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
A veces perdiendo se gana.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
A la guerra, con la guerra.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Si tengo trompo no tengo cuerda; si tengo cuerda no tengo trompo.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Más vale ensalada que hambre.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Con buena escoba, bien se barre.
No todo es miel sobre hojuelas.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Hablar por referencias es casi mentir.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
A cada paso, un gazapo.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Murió, y de niños APRENDIENDO.