Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
La misa, dígala el cura.
Es de sabios cambiar de mujer.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Dádiva forzada no merece gracias.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Le quedo como anillo al dedo.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Palabras sin obras, barato se venden.
Quien sabe, sabe.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Las armas, el Diablo las carga.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Quien siembra, siega.
A buen bosque vas por leña.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
La mano perezosa, pobre es.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Cada cosa pía por su compañía.
Quien busca, halla.
La palabra es playa, el silencio oro.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
A cada cañada le llega su añada.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
A ese andar, llévalos mi baca.
A este son, comen los del ron, ron.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
A la par es negar y tarde dar.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
El haragán es el hermano del mendigo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
La muerte hace reflexionar.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Al potro y al niño, con cariño.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.