El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Cada uno muere de su vicio.
Al buen vino, buen tocino.
Al pobre el sol se lo come.
Compañía, ni con la cobija.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Calles mojadas, cajón seco.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Amor de lejos, amor de pendejos.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Ese es carne de presidio.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
A tres azadonadas, sacar agua.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Moza gallega, nalgas y tetas.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
La cortesía exige reciprocidad.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
La miel no se inventó para la boca del burro.
Por San Blas, una hora más.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Toma y daca.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Hay que sufrir para merecer.
Acá como allá, y allá como acá.