Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Al roble no le dobles.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Ponerse la tapa en la cabeza
Por el árbol se conoce el fruto.
El buen paño dentro del arca se vende.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Gato con guantes no caza ratones.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Te conozco, pajarito.
El movimiento se demuestra andando.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Ayer putas y hoy comadres.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A buenos ocios, malos negocios.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Están más concentraos que un jugo de china.
La verdad no peca pero incomoda.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Quien mucho escucha, su mal oye.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Llueve sobre mojado.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Bien reza, pero mal ofrece.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Esto no termina hasta que se acaba.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Como que se murió si me debía.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
El hambre es la mejor salsa
Cual el tiempo, tal el tiento.
Dádivas quebrantan peñas.
El mal trago pasarlo pronto.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.