Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
A buen servicio, mal galardón.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que se pica, ajos come.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Poderoso caballero es don dinero.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Tripas llevan piernas.
Jugar bien sus cartas.
Mal camino no va a buen lugar.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El que las sabe, las tañe.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.