Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
A todo coche, le llega su sábado.
Desbarata hasta un balín.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Quien no arrisca, no aprisca.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Lo barato, sale caro.
Caballo bonito, corto y gordito.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Divide y vencerás.
Quien no canea, calvea.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Pocas palabra y muchos hechos.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
La mayor ventura, menos dura.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Hay que hacer de tripas corazones.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Deja que el buey mee que descansa.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Presto se va el cordero como el carnero.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
A cualquier cosa llaman rosa.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Cada cosa nace para su semejante.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El pobre de su pobreza no sale.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Come santos, caga diablos.