Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Agua vertida, mujer parida.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
No se pierde lo que se dilata.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Amor no quita conocimiento.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Buen abogado, mal cristiano.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Engordar para morir es mal vivir.
Más fácil es caerse que levantarse.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Gozo que no se comunica, se achica.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Nadie toma lo que no le dan.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Mas vale ser afilador que labrador.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Bien urde quien bien trama.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Año hortelano, más paja que grano.