Por rey se tenga quien a nadie tema.
Por los cuernos se agarra el toro.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La variedad place a la voluntad.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
A la puta, el hijo la saca de duda.
La reputación dura más que la vida.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Va como honda que lleva el diablo.
El que paga manda y el que no se aguanta.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Quien de verde se viste bonita se cree.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Jodido pero contento.
Quien acomete vence.
La burla, para quien le gusta.
Las acciones revelan las pasiones
Obra acabada, a dios agrada.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
O Cesar, o mierda.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Hijo descalostrado, medio criado.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.