El que mucho corre, pronto para.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Dos no discuten si uno no quiere.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Cabeza casposa, poco piojosa.
La libertad no tiene par.
El abismo lleva al abismo
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Si quieres tener dinero, tenlo.
El que quiera peces que se moje el culo.
Ser el último orejón del tarro.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
En Mayo crece el tallo.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Nadie es mejor que nadie.
No hay albarda que le quede bien.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El que no tranza no avanza.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Quiéreme poco pero continúa
Día vivido, día perdido.
Pan ajeno nunca es tierno.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Caranga resucitada pica muy duro.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.