Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Rico y de repente, no puede ser santamente.
De oveja negra, borrego blanco.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Cuanto más tienes, más quieres.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
La marcha instruye al asno.
Ese es carne de presidio.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
El hablar mismo idioma.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Poco dinero, poco sermón.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Diligencia vale más que ciencia.
El hogar del Ingles es su castillo.
El que mucho habla, mucho yerra.
Mal ajeno, del pelo cuelga.