El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Una ola nunca viene sola.
Esta de mírame y no me toques.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
No des consejo a quien no te lo pide.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Encima de la leche, nada eches.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
El corazón nunca es engañador.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
De lo que no sabes, no hables.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Mira antes de saltar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
No apruebes hasta que pruebes.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Marido, comprad vino; que no lino.
Siempre es mejor el vino.