Quien tiene candela, jamás se congela.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Agua turbia no hace espejo.
Sobre mojado, llueve.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Piedra que rueda no hace montón.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
No hay albarda que le quede bien.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Pájaro que huye, no hace daño.
No hay que pedirle peras al olmo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Nunca llueve a gusto de todos.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
El que no anda, no tropieza.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
La moda no incomoda.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Llueve sobre mojado.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Gente de navaja, poco trabaja.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Búho que come, o muere.
Lo estancado se pudre.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
No hay doctrina como la de la hormiga.
El que no cojea, renquea.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.