La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Querer matar dos moscas de un golpe
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Quien sube como palma baja como coco.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
De solo aire no vive nadie.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Los dedos de la mano no son iguales.
Olla quebrada, olla comprada.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
A nadie le amarga un dulce.
Hacer bailar el trompo en la uña.
De uvas a peras.
Esto es como para mear y no echar gota.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Otra cosa es con guitarra
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
El buen instrumento saca maestro.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Boca con boca se desboca.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
El que tiene buba, ése la estruja.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Mala boca, peces coma.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Está como abeja de piedra.